Durante tres días, el Campus Monterrey, del Tecnológico de Monterrey celebró cientos de conversaciones sobre el futuro de la educación. IFE Conference 2026, organizada por el Tecy y su Instituto para el Futuro de la Educación, reunió a rectores, investigadores, docentes y líderes de política pública para compartir experiencias y aprendizajes.
En ese ambiente de intercambio, Tecmilenio participó con 12 espacios académicos que mostraron lo que ya sucede en nuestros campus. Las ponencias y paneles reflejaron prácticas aplicadas en evaluación, diseño académico y vinculación con empresas.
Del 27 al 29 de enero, docentes, líderes académicos, colaboradores y estudiantes llevaron al escenario el trabajo que construyen todos los días. Presentaron resultados, escucharon otras propuestas y conversaron con colegas de distintas instituciones. El ambiente fue cercano, dinámico y colaborativo.
La ponencia del rector Bruno Zepeda marcó uno de los momentos más significativos del encuentro. Su mensaje invitó a mirar la empleabilidad más allá de la inserción laboral y a colocar el propósito en el centro de la formación profesional.
Habló de MAPS como una propuesta innovadora de educación que prepara para el trabajo y para la vida. De una inteligencia artificial que amplía capacidades, pero que exige criterio y responsabilidad. Sus palabras resonaron con la idea que atraviesa el modelo Tecmilenio: formar personas íntegras, capaces de decidir con conciencia y de construir su carrera con propósito de vida.
Las presentaciones abordaron temas que forman parte de nuestro día a día. Se compartieron avances en evaluación apoyada por inteligencia artificial, automatización de procesos académicos y rediseño de contenidos bajo modelos de diseño instruccional como ADDIE, un esquema que organiza el desarrollo académico en etapas de análisis, diseño, desarrollo, implementación y evaluación. Se trató de experiencias en operación con resultados medibles.
También se mostraron proyectos como Smart Code, que optimiza la generación de contenidos académicos, y experiencias de actualización curricular con herramientas generativas. La conversación destacó que la tecnología potencia el trabajo docente cuando existe criterio, acompañamiento y estándares académicos sólidos.
La Formación Integrada al Trabajo (FIT) fue uno de los ejes más sólidos de la participación de Tecmilenio. Tres conversaciones mostraron cómo la institución vincula de manera estructurada la academia con el entorno profesional.
En el panel con empresas se abordó la brecha entre lo que el mercado exige y lo que muchos jóvenes pueden demostrar en su primer empleo. Representantes del sector productivo destacaron la actitud, la adaptabilidad y la experiencia práctica como diferenciadores, y reconocieron que una colaboración constante con la academia fortalece la integración laboral. El testimonio de un estudiante que pasó de la práctica a su incorporación formal evidenció cómo FIT convierte esa transición en una oportunidad real.
El espacio con docentes resaltó el acompañamiento cercano y la exigencia en proyectos reales como parte central del modelo. Finalmente, la sesión protagonizada por estudiantes se convirtió en un testimonio de crecimiento que recibió aplausos y reconocimiento del público. Más que describir un modelo, estas participaciones mostraron su impacto en la vida de los estudiantes.
Además de FIT, se presentó Connect Challenge, una estrategia de gamificación para estudiantes de nuevo ingreso que fortalece integración, autogestión y permanencia, especialmente en modalidades en línea. Los resultados compartidos evidenciaron mejoras en retención y satisfacción académica.
Escuchar a estudiantes hablar con seguridad sobre sus proyectos y aprendizajes generó un ambiente de orgullo compartido. Cuando la experiencia académica se conecta con acompañamiento y retos reales, el impacto se percibe dentro y fuera del aula.
La agenda también abrió espacio para reflexionar sobre el papel de la educación frente a la sobreinformación y los desafíos actuales. Se habló de formar personas capaces de analizar, cuestionar y tomar decisiones con responsabilidad.
Desarrollar pensamiento crítico y criterio ético forma parte de la preparación integral que buscamos impulsar desde Tecmilenio.
La participación en IFE Conference fue más que una suma de ponencias. Representó un momento para reconocernos como comunidad y ver cómo el trabajo que realizamos en los campus dialoga con conversaciones globales.
Para quienes colaboramos en Tecmilenio, esta experiencia confirma que el modelo educativo se construye con esfuerzo colectivo. Cada clase, cada proyecto con empresas y cada acompañamiento al estudiantado suma.
Estar en este encuentro internacional permitió compartir lo que hacemos y, al mismo tiempo, regresar con nuevas ideas y aprendizajes. Innovar implica avanzar juntos, escuchar otras voces y seguir fortaleciendo aquello que ya genera impacto en la vida académica y profesional de nuestra comunidad.