Blog Instituto de Ciencias de la Felicidad

Fuertes ante la adversidad

Written by Universidad Tecmilenio | Dec 29, 2017 7:11:51 PM

Cuando una persona muestra fortaleza ante la adversidad, se dice que tiene carácter. Pero no todos enfrentamos los problemas y los obstáculos de la misma manera, el carácter es plural. Una de las aportaciones fundamentales de la Psicología Positiva es la clasificación de fortalezas de carácter, que ayuda a nombrar los diferentes rasgos positivos de los seres humanos, los que han sido valorados en todas las culturas a lo largo de los siglos.

Angela Duckworth es actualmente la investigadora más destacada en el tema de grit o pasión perseverante, la fuerza que ayuda a las personas a lograr grandes metas en cualquier campo. Ella es la fundadora y directora general del Character Lab, una institución sin ánimo de lucro que investiga de manera científica cómo cultivar el carácter, ya que los datos han demostrado que este es tan importante para el bienestar y el logro académico como el coeficiente intelectual y el nivel socioeconómico. En los estudios científicos que han realizado en este laboratorio, han podido identificar de manera estadística tres dimensiones del carácter. Conviene conocerlas para poder entenderlas y cultivarlas.


La dimensión del corazón


Crédito: @aledoms

 

Cuando decimos que alguien es buena gente, buena persona, generalmente nos estamos refiriendo a las fortalezas de naturaleza interpersonal, las que corresponden al corazón, como la bondad, el amor, la gratitud y la inteligencia social. En estos días de septiembre, en el que Oaxaca, Chiapas, Puebla, Morelos, el Estado de México y la Ciudad de México han sufrido daños devastadores por los sismos, hemos podido ver en acción las fortalezas del corazón de los mexicanos: ya sea la familia que hace 400 tortas para llevarlas a donde están los rescatistas, los voluntarios que hicieron filas enormes para ayudar en la Cruz Roja, el taxista que ofreció viajes gratis para llevar gente a los hospitales, el niño que donó sus juguetes o la viejita que, al no poder hacer nada más, puso afuera de su casa una mesa con vasos de agua para aliviar la sed de quienes pasaban por ahí. Las fortalezas del corazón son aquellas por las que elogiamos a la gente en los funerales, las que nos ayudan a relacionarnos, a crear comunidad; las que nos permiten dar, pero también nos permiten recibir.


La dimensión de la mente


Crédito: @costramark

 

Cuando pensamos que alguien es inteligente, listo, es porque nos estamos refiriendo a las fortalezas de la mente, a las que sostienen su actividad cognitiva. Estas fortalezas son las que ayudan a las personas a explorar el ambiente y adquirir nuevos conocimientos, como la curiosidad, la perspectiva, el amor por aprender o la creatividad. Es una dimensión que ha sido muy valorada en el ambiente académico, en el que tradicionalmente se ha dado gran importancia a la inteligencia, pero se ha descuidado el corazón o la fuerza de voluntad. En esta tragedia nos ha asombrado cómo la tecnología de rescate ha avanzado para detectar vida dentro de los escombros, ya sea por medio del sonido o por medio del calor. Otras personas han usado su amor por aprender para crear sistemas de verificación de información con necesidades de ayuda en tiempo real, con el fin de hacer más eficientes los esfuerzos y eliminar los rumores. Personas bondadosas, pero también creativas, encontraron cómo montar en sus ventanas cargadores para celulares de quienes se quedaron sin luz o son voluntarios. Ante la necesidad de comunicarse con los rescatistas extranjeros, las fortalezas de la mente han estado también en acción en los traductores que los han apoyado.


La dimensión de la voluntad


Crédito: @pedromerafoto

 

Cuando decimos que alguien es perseverante o determinado, nos estamos refiriendo a la fortaleza de su voluntad, a la decisión que tiene por lograr sus objetivos, así como el control que tiene sobre sus impulsos. Las fortalezas que pertenecen a esta dimensión son de naturaleza intrapersonal, como la perseverancia, la autorregulación, así como la valentía y la prudencia. Esta es la dimensión del carácter que más ha estudiado Ángela Duckworth, pues el grit o pasión perseverante requiere de una gran fuerza de voluntad. Los logros extraordinarios requieren de una gran disciplina, día con día, con constancia, y esto sólo puede lograrse con una gran motivación y una gran persistencia. En estos días hemos visto a los rescatistas y a personas comunes y corrientes trabajar con valentía: no han tenido miedo de acercarse al dolor humano o de estar en una zona de riesgo. Han mostrado perseverancia por horas y días, con humildad y sin protagonismos, para poder salvar a quienes se encuentran atrapados. Sin duda, esto ha requerido mucha autorregulación.


Las tres dimensiones del carácter no actúan de manera aislada. Por ejemplo, ante la decisión gubernamental de que se finalizara el rescate en el multifamiliar de Tlalpan (CDMX) el sábado 23 y entrara la maquinaria pesada, un familiar de personas atrapadas actúo con amor (fortaleza del corazón), valentía y perseverancia (fortalezas de voluntad) y sus conocimientos legales (fortaleza de la mente) para solicitar un amparo que extendía por más días las labores de rescate. Dos días después, el lunes por la madrugada, fueron rescatadas dos personas más.


Por naturaleza el ser humano está hecho para el crecimiento y la adaptación. Las tres dimensiones del carácter pueden cultivarse por medio de la motivación y también a través de las oportunidades que nos va presentando la vida. ¿De qué manera están presentes tus fortalezas en tu vida? ¿Qué dimensiones ves en acción en tu vida cotidiana? ¿Cómo puedes cultivar cada una de ellas?


Los grandes logros requieren de la conjunción de las tres dimensiones del carácter, no dependen únicamente de la inteligencia. Descubre más acerca de la Educación Positiva en el V Foro de Ciencias de la Felicidad el próximo mes de octubre.

 

 

 

Claudia Morales Cueto

Universidad Tecmilenio