Dos integrantes de la comunidad de Tecmilenio fueron reconocidas en la décimo cuarta edición del Premio Mujer Tec, un galardón que distingue a mujeres que impulsan cambios positivos en distintos ámbitos de la sociedad.
Entre las 19 mujeres reconocidas este año se encuentran Aixa Benítez, estudiante de la Licenciatura en Administración de Empresas, y Sac Nicté Guevara Calderón, docente de Prepa Tecmilenio, quienes destacaron por su liderazgo y el impacto que generan desde el deporte y la gestión cultural.
La ceremonia se desarrolló en una atmósfera emotiva y cercana, pues el auditorio reunió a familiares, amistades, colegas y estudiantes que acompañaron a cada una de las galardonadas.
Muchas subieron al escenario con nervios, pero también con gratitud. A lo largo de la ceremonia se repitió una idea poderosa: nadie llega sola. Detrás de cada logro existe una red de apoyo que impulsa, acompaña y abre camino para otras mujeres.
La historia de Aixa Benítez comenzó mucho antes de recibir este reconocimiento. Desde los nueve años encontró en las artes marciales un espacio para el desarrollo de disciplina, fuerza y confianza.
Con el paso del tiempo, esa pasión creció hasta convertirse en una plataforma para impulsar a otras personas. Es cinta negra en Lima Lama y taekwondo, subcampeona mundial en Londres 2024 y multicampeona nacional, logros que la llevaron a entender que el deporte podía servir para algo más que competir.
Así nació su proyecto Titanes, un Centro Deportivo donde niñas y jóvenes encuentran en las artes marciales una forma de desarrollar seguridad, carácter y confianza. También impulsa talleres gratuitos de defensa personal para mujeres.
Durante la ceremonia del Premio Mujer Tec, Aixa explicó que este proyecto nació de una convicción muy personal.
“Hoy recibo este Premio Mujer Tec con el corazón lleno de alegría y con la certeza de que estoy viviendo mi propósito. Mi propósito es ser una agente de cambio, por eso decidí crear un espacio donde niñas, jóvenes y mujeres no tengan que pedir permiso para ser fuertes”.
Para ella, el deporte también tiene la capacidad de transformar la forma en que las mujeres se ven a sí mismas y el lugar que ocupan en el mundo.
“Cada vez que una niña sube a un ring, un tatami o una cancha, no solo está entrenando: está fortaleciendo su cuerpo, su voz, su seguridad y su futuro. La verdadera huella no se deja cuando alzamos un trofeo, sino cuando logramos que otras mujeres también ganen”.
Hoy más de cien niñas y mujeres han participado en sus programas de defensa personal y artes marciales, espacios que buscan fortalecer la confianza, la seguridad y los valores que el deporte puede transmitir.
La historia de Sac Nicté Guevara Calderón también nace de una convicción profunda: las ideas tienen el poder de transformar la manera en que entendemos el mundo.
Docente de Prepa Tecmilenio, fue reconocida en la categoría Arte y Gestión Cultural, que distingue a mujeres que impulsan proyectos culturales con perspectiva de género y abren espacios para nuevas voces.
A lo largo de su trayectoria ha trabajado para visibilizar el talento de mujeres en la cultura, el periodismo y la investigación.
Uno de esos espacios es la revista La Desvelada, un proyecto editorial que fundó y dirige con el propósito de amplificar las voces de mujeres creadoras, investigadoras y periodistas.
Desde esta plataforma promueve el pensamiento crítico, el diálogo cultural y la reflexión sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en distintos ámbitos de la sociedad.
Durante su discurso, Guevara reflexionó sobre cómo el trabajo intelectual y creativo de las mujeres muchas veces se subestima o se considera menor dentro del periodismo y la literatura.
Desde esa idea compartió una de las frases que más resonó entre el público:
“No exagero cuando digo que el periodismo y la literatura hecha por mujeres siempre se ha visto como una categoría de segunda clase. Los temas, los ángulos e incluso las formas de escritura se perciben como una muestra de debilidad, cuando en realidad son una expresión de valentía y genialidad”.
Después, dirigió un mensaje directo a las mujeres presentes en el auditorio.
“Los libros y las ideas pueden ser peligrosos porque nos cambian. Quiero invitar a todas las mujeres a dejarnos llevar por ese peligro, a ser ambiciosas, desobedientes, a siempre entregar el corazón aunque las críticas lleguen, a dudar de nuestros prejuicios y a no temerle a navegar contra la corriente”.
Su trabajo hoy combina investigación académica, gestión cultural y formación de nuevas generaciones de estudiantes interesadas en la comunicación, la cultura y el pensamiento crítico.
Durante el cierre de la ceremonia, David Garza, presidente del Grupo Educativo Tecnológico de Monterrey, destacó que reconocer a mujeres que transforman su entorno también significa abrir camino para que nuevas generaciones se atrevan a imaginar futuros distintos y construirlos con propósito.
Al evento también asistieron Jessica González de Cosio, vicepresidenta de Inclusión, Integridad y Cumplimiento; Felisa González, directora del Centro de Reconocimiento de la Dignidad Humana; Juan Pablo Murra, rector del Tecnológico de Monterrey; Bruno Cepeda, rector de Tecmilenio, y Guillermo Torre Amione, rector de TecSalud.
En ese mismo espíritu, las historias de Aixa y Sac Nicté reflejan el impacto que se puede generar cuando el talento se une con el compromiso y el propósito. Sus trayectorias inspiran a otras mujeres a abrir camino desde sus propios ámbitos, y por ello se convierten en un verdadero Orgullo Halcón para la comunidad de Tecmilenio.
Desde el deporte hasta la cultura, ambas transforman su vocación en una forma de inspirar a otras personas y contribuir a la construcción de una sociedad más equitativa.
Con reconocimientos como el Premio Mujer Tec, el Grupo Educativo Tecnológico de Monterrey busca visibilizar el liderazgo femenino y motivar a nuevas generaciones a desarrollar su potencial y generar un impacto positivo en sus comunidades.