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Del salón de clases al mundo real: la nueva ruta de la preparatoria

Escrito por Tecmilenio | 21 sept 2026 15:00:00

Un grupo de estudiantes de preparatoria dedicó tres semanas a diseñar, junto con vecinos de una comunidad cercana a su plantel, un sistema de captación de agua de lluvia para una escuela primaria con escasez del servicio.

Nadie les entregó una fórmula. Tuvieron que investigar, equivocarse, ajustar el presupuesto, negociar con proveedores y presentar resultados frente a un panel que incluía a autoridades locales.

Ese ejercicio —replicado en distintas versiones dentro de las aulas de Prepa Tecmilenio— resume mejor que cualquier examen estandarizado lo que hoy se espera de un adolescente que está por decidir su futuro profesional.

Las habilidades que necesitarán los jóvenes para el futuro

El panorama laboral que recibirá a la generación que hoy cursa la preparatoria ya no se parece al que enfrentaron sus padres.

Según el Foro Económico Mundial, el pensamiento analítico se mantiene como la competencia más buscada por las empresas, seguida de cerca por la resiliencia, la flexibilidad y el liderazgo, un conjunto de habilidades que combina razonamiento técnico con inteligencia emocional.

El mismo informe advierte que, si la fuerza laboral global estuviera representada por 100 personas, 59 necesitarían capacitarse antes de 2030 para mantenerse al día frente a la automatización y la inteligencia artificial.

El reto va más allá de lo económico. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, la tasa de desempleo juvenil escaló a 12.4% en 2025 y cerca de 260 millones de jóvenes en el mundo no estudian, no trabajan ni reciben formación, un fenómeno que golpea con mayor fuerza a las mujeres jóvenes.

Estas cifras también muestran una distancia entre lo que se aprende en la escuela y las habilidades que exige la vida adulta: autogestión, creatividad, pensamiento crítico y capacidad para adaptarse ante escenarios inciertos. Son competencias que pueden desarrollarse desde antes de llegar a la universidad.

Retos reales para desarrollar habilidades desde la prepa

En Prepa Tecmilenio, esa brecha se aborda desde el modelo de aprendizaje basado en retos, una metodología en la que las y los estudiantes trabajan sobre problemas auténticos —ambientales, sociales, tecnológicos o comunitarios— en lugar de limitarse a memorizar contenidos.

El propósito es que cada joven descubra, mientras resuelve, cuáles son sus intereses genuinos y qué tipo de impacto quiere generar, un proceso que fortalece tanto habilidades técnicas como humanas: comunicación, trabajo colaborativo, manejo de la frustración y toma de decisiones bajo presión.

“Cuando un estudiante enfrenta un reto que le importa de verdad, deja de preguntarse para qué sirve lo que aprende y empieza a preguntarse cómo aplicarlo mejor. Esa es la diferencia entre acumular información y construir una vocación”, señaló Abismael Reséndiz, director nacional de Prepa Tecmilenio.

El Foro Económico Mundial señala que 63 % de los empleadores considera la brecha de habilidades como el principal obstáculo para transformar sus organizaciones. Este dato refuerza la importancia de desarrollar estas capacidades desde etapas tempranas.

De la preparatoria a la vida universitaria y profesional

Para las familias que ya piensan en el próximo ciclo escolar 2026-2027, este enfoque representa una oportunidad de anticiparse: elegir un modelo educativo que combine rigor académico con experiencias prácticas puede marcar una diferencia significativa en la manera en que un joven transita hacia la vida universitaria y profesional.

La continuidad educativa entre la preparatoria y la etapa universitaria cobra especial relevancia, pues permite profundizar las habilidades desarrolladas durante el bachillerato conforme aumentan los retos académicos y profesionales.

En ese sentido, Tecmilenio ha construido un ecosistema que acompaña a los estudiantes desde la preparatoria hasta la formación profesional. Este incluye opciones de carrera semestral para quienes buscan incorporarse con mayor rapidez al mundo laboral sin dejar de lado la formación académica.

A través del aprendizaje basado en retos, la intención es que ese tránsito ocurra con jóvenes mejor preparados para tomar decisiones, resolver problemas complejos y desarrollar un liderazgo con propósito desde etapas tempranas.